Ideas para gastar poco en rebajas

ahorrar en rebajas

 

Todos los años por estas fechas la misma historia. Por si la Navidad fuera poca cosa para nuestras cuentas, van las tiendas y se ponen de rebajas… ¡Tiene tela la cosa! (Nunca mejor dicho). El caso es que nuestros ahorros se resienten siempre cuando comienza el año. Por algo se conoce como “la cuesta de enero”.

Sin embargo, no hay que confundir oportunidad con consumismo. Es lo que tiene el marketing y las rebajas, el hacer creer a los usuarios que comprar algo rebajado es una buena oportunidad y ganga, incluso aunque no lo necesitas. Así es como, al final, mucha gente acaba comprando algo que, aunque quizás esté a buen precio, jamás habría comprado en ninguna otra situación. Y para evitar estas y otras situaciones que nos lleven a un gasto descontrolado, ¡ahí van unos consejos!:

Márcate un presupuesto, ponte un límite o separa una cantidad determinada del resto de tus ahorros. El objetivo es que no te pases de cierta cantidad. Da igual si ves muchas cosas buenas, bonitas y baratas. Las rebajas están muy bien, ¡pero con control y con cabeza!

Si además vas a comprar cosas para otras personas (pareja, hijos, etc.), lo suyo también es que te marques un límite para cada uno. Puedes ser flexible y variar, eso ya es cosa tuya. Pero donde sí que tienes que ser inflexible es en la cantidad total.

 

Otra opción muy interesante es hacerse una lista con lo que necesitas. Un jersey, bufandas, camisetas, camisas, vestidos, ropa interior… lo que sea. Trata de no salirte de esa lista y, de hacerlo, que sea por una razón de peso. Es decir, por su precio o porque tarde o temprano te va a venir bien. ¿Capricho? Sí, también te puedes dar un capricho. Todo depende de tus cuentas, pero recuerda, ¡uno y no más, que luego se te va la mano!

Lo importante es ser conscientes de que las rebajas son una oportunidad, pero no una excusa para comprar más. Y si no, ve primero a tu armario, revisa todo lo que tienes y pregúntate cuantas veces te pones muchas de las prendas que tienes. Así que ya sabes, compra con cabeza y no te dejes llevar por la euforia.